Prietenfernando

Agosto 2, 2007

De como empezo todo

Archivado en: General — prietenfernando @ 2:57 pm

Nací el 24 de octubre de 1971, quizás sea por eso que una de mis aficiones recientes sea negociar en bolsa con los escasos ahorros que poseo. Dada la fecha de mi nacimiento solo se que puedo hacer dos cosas; perder, o perder mas. Nací con tres vueltas del cordón umbilical alrededor del cuello, por aquel entonces la iglesia católica aun no había determinado el hecho de que un niño sin bautizar no iría directo al limbo, caso de perecer. Así que entre mis dos hermanas mayores, y mientras yo recibía tres transfusiones de sangre (así es como me lo contaron), decidieron con una moneda, cual seria mi nombre, y por consiguiente, ¿mi destino? Y así, a mi hermana mayor le gustaba uno que se llamaba Alberto, tenia una moto, era atractivo, aventurado, y le gustaba verse a si mismo como un patrón a seguir por los demás, pues era admirado por todo aquello que se veía por fuera. Yo no le conocí, estaba ocupado con las transfusiones. Y por otra parte, mi otra hermana, prefería el nombre de Fernando, no se muy bien porque, y bueno, como creo conocerme, me supongo como seria, aunque ya se sabe que entre hermanas, siempre cabe la posibilidad de hacer eso por llevarse la contraria entre ellas. Y así fue, que mi nombre lo determino el vuelo de una moneda, y que no me llame Alberto, por el canto de un duro.

Un abrazo y hasta la próxima.

Agosto 1, 2007

Elogio a los secundarios

Archivado en: General — prietenfernando @ 9:29 pm

Saludos, a todos vosotros, amables desconocidos. Aquí estoy, tal y como soy; leve. Y hablare como personaje secundario de a pie, de las cosas mundanas de la vida, con amabilidad; a veces, con cruda amargura; otras. Y quedaran dichas mis realidades, de este mundo que tantas vueltas da. Si, habéis oído bien, ya que cada cual tiene, no su opinión sobre la vida, sino su verdad. Y no os equivoquéis, que no pretendo adoctrinar con mis opiniones. Porque queridos amigos secundarios, que vivís en este mundo, vosotros también tenéis vuestra verdad sobre la vida. Así que, por lo menos durante un tiempo, y mientras no surja una querencia nueva, juguemos unos cuantos días a ser Dios

« Entradas anteriores

Blog de WordPress.com.